
Casi todos los dueños de gatos con experiencia se han encontrado alguna vez con una enfermedad tan desagradable en su mascota como la otodectosis, también conocida como sarna del oído, causada por la parasitación en los oídos del ácaro microscópico Otodectes cynotis. Este peligroso parásito se desarrolla en el conducto auditivo externo de varios carnívoros (gatos, perros, zorros, hurones, zorros árticos).
En perros, así como en animales de peletería, la otodectosis se registra de forma esporádica: la frecuencia de infección depende de las condiciones sanitarias de mantenimiento o del estado de la población en comunidades salvajes. Los gatos se infectan con mucha más frecuencia; la enfermedad en ellos suele presentar complicaciones y puede volverse crónica.
Nota
Es importante tener en cuenta que los síntomas de la sarna del oído pueden manifestarse de forma periódica, y durante los intervalos de calma el gato parecerá sano, pero seguirá siendo un propagador activo del parásito, lo cual es muy peligroso, ya que el ácaro se transmite rápidamente a otros animales. Precisamente debido a la frecuente aparición de un período latente, detectar el ácaro del oído en los gatos puede ser más difícil que en los perros.
Por lo general, los dueños de mascotas notan los síntomas en la etapa de infestación severa, cuando la enfermedad ya afecta gravemente la salud de la mascota. Si no se inicia el tratamiento a tiempo, pueden surgir complicaciones como otitis purulenta, que posteriormente pueden provocar meningitis y la muerte del animal.
Para las personas, el ácaro del oído también representa una amenaza, ya que el dueño puede contagiarse de su mascota enferma. En el mundo se han registrado y descrito casos de parasitación del ácaro del oído en humanos.
Alimentación y reproducción del ácaro del oído
Los ácaros del oído son parásitos muy pequeños, que alcanzan 0,8 mm de longitud. Su cuerpo es de forma ovalada, ligeramente alargado, y de color amarillo o marrón.
A continuación, en la fotografía se muestra cómo se ven estos ácaros bajo el microscopio:

El ciclo de vida consta de las siguientes etapas:
- huevo;
- larva;
- ninfa;
- imago (adulto).
El desarrollo completo del ácaro del oído en condiciones favorables puede ocurrir en 10 días. En esencia, con una infestación significativa del gato, cada semana aparecen cientos de nuevos parásitos en sus oídos. El parasitismo de cada individuo dura aproximadamente un mes, después del cual los ácaros mueren, dejando al huésped una numerosa descendencia.
Los imagos tienen 4 pares de patas, y en las hembras el último par está reducido – véase en la foto de abajo:

Nota
Las extremidades del ácaro están provistas de fuertes ganchos y ventosas, por lo que el parásito se fija muy firmemente en el oído y es prácticamente imposible sacudirlo al mover la cabeza. Los animales instintivamente mueven la cabeza y se golpean las orejas con las patas, pero esto solo provoca hematomas y complicaciones tempranas.
Los machos de los ácaros del oído se aparean con hembras que aún no han alcanzado la madurez sexual, directamente en el canal auditivo del huésped. La hembra posteriormente pone huevos blanquecinos alargados en grandes grupos en la parte interna del canal auditivo.
Después de un tiempo, de ellos eclosionan larvas que inmediatamente comienzan a alimentarse. Luego mudan y se convierten en ninfas.
En todas las etapas del ciclo de vida (excepto el huevo), el parásito se alimenta intensamente. Los ácaros cortan la fina piel del canal auditivo con su aparato bucal y consumen la sangre y el icor que fluyen. Adicionalmente, los parásitos secretan saliva que evita la coagulación de la sangre y el cierre de las heridas.
Después de un tiempo, literalmente todo el canal auditivo se llena de costras de células epidérmicas muertas, exudado seco y secreciones de los ácaros del oído. Esta masa, que tiene la apariencia de grumos de color marrón, en caso de infestación severa, se secreta abundantemente de los oídos del animal.
Así es como se ven las secreciones de los oídos de un gato enfermo de otodectosis:

Este síntoma indica que la enfermedad ha alcanzado su punto máximo y se debe comenzar el tratamiento de inmediato.
Sin embargo, es muy deseable poder detectar el ácaro antes de que se produzca una afección intensa en los oídos. Para ello, es necesario realizar revisiones preventivas, cuya metodología conviene examinar con más detalle…
Revisión del gato en busca del parásito
Si el gato sale regularmente a la calle y/o tiene contacto con otros animales, es obligatorio realizarle una revisión preventiva. La frecuencia de estas revisiones puede variar y depende de la frecuencia con la que la mascota salga del hogar. En general, los especialistas recomiendan realizar la revisión al menos 2 veces al mes.
En casa, realizar esta revisión, así como limpiar los oídos del gato con fines preventivos, es bastante sencillo. Inicialmente, se debe colocar al animal en un lugar adecuado para este tipo de manipulaciones. En casa, es apropiada una mesa alta ubicada en un lugar bien iluminado.

Si el animal se comporta con tranquilidad, se le puede dejar en cualquier posición que le resulte cómoda. Si el gato está nervioso, es mejor «inmovilizarlo». Para ello, es recomendable usar una toalla o una manta suave. Se debe envolver firmemente a la mascota en la tela, dejando solo la cabeza libre: las extremidades deben estar bien sujetas, pero el animal no debe sentir dolor.
Tras realizar los preparativos previos, se procede a la revisión propiamente dicha:
- Con una mano, se inclina ligeramente la cabeza del gato para que sobre el oído que se va a revisar incida suficiente luz;
- Con la otra mano, se debe girar con cuidado el pabellón auricular para que el conducto auditivo sea claramente visible. Si el animal está sano, no debería haber problemas con estas acciones. Si hay problemas, el gato sentirá dolor: intentará liberarse, maullará y sacudirá la cabeza;
- Es necesario examinar minuciosamente el conducto auditivo en busca de supuraciones, costras o secreciones anormales. Normalmente, del oído enfermo emana un olor desagradable y perceptible;
- Si todo está en orden, para la prevención y la limpieza adicional se recomienda aplicar una solución higiénica. Por ejemplo, son adecuadas las lociones para limpiar los oídos de gatos y perros (Otifri, Bars, etc.).
No se recomienda el uso de hisopos de algodón en casa, ya que existe el riesgo de causar una lesión mecánica por descuido.

Para que el animal no se ponga nervioso, puede cubrirle los ojos con la mano libre.
Si todo está en orden y no se observa nada preocupante, puede repetir el procedimiento de limpieza de oídos en un mes. Si algo no está bien, debe llevar a su mascota al veterinario. Tenga en cuenta que el ácaro del oído es muy pequeño y ver al parásito a simple vista (sin microscopio) será problemático.
Síntomas principales que indican la infestación
El ácaro Otodectes cynotis se desarrolla en la parte interna del pabellón auricular, en los conductos auditivos externo e interno. Al acumularse en grandes cantidades, los parásitos causan graves daños en la piel suave y sensible de los oídos del gato.
Nota
Los ácaros del oído son muy sensibles a la temperatura y humedad de su hábitat. En los oídos se crea un microclima ideal, siempre húmedo y cálido, independientemente de la temperatura ambiente. Por lo tanto, la enfermedad no tiene estacionalidad: los animales pueden infectarse y enfermar en cualquier época del año.
Con su aparato bucal, los ácaros del oído cortan la piel del conducto auditivo y se alimentan de las secreciones de las heridas. De los tejidos inflamados e hinchados supura exudado que, al secarse, forma costras y escaras. Los ácaros viven entre estas costras, causando nuevas lesiones.
Con el tiempo, en los oídos casi siempre se forma una sustancia granulada de color marrón oscuro. Se libera del conducto auditivo en forma de coágulos y tiene un olor desagradable. Esta masa oscura es el síntoma más característico de la infestación del gato por ácaros del oído y el desarrollo de la otodectosis.

Además, se observan síntomas secundarios que se manifiestan de diversas formas: puede haber aumento de temperatura corporal, procesos inflamatorios, aumento de los ganglios linfáticos.
Estos son los signos típicos de infestación del gato por ácaros del oído:
- El animal se vuelve inquieto y sacude la cabeza con frecuencia;
- Sacude bruscamente las orejas y se golpea con las patas, lo que a menudo provoca hematomas graves en las orejas;
- La mascota come mal;
- Duerme poco;
- De los oídos sale un líquido viscoso marrón o una masa pastosa con mal olor;
- Los gatitos se retrasan en crecimiento y desarrollo;
- A veces, cerca de los pabellones auriculares puede caerse el pelo;
- El embarazo a menudo agrava la enfermedad, incluso hasta la aparición de convulsiones y espasmos.
Si nota uno o varios de estos síntomas en su mascota, debe consultar a un veterinario. El diagnóstico se realiza solo después de tomar muestras de las secreciones del oído y examinarlas bajo el microscopio. Con un gran aumento se podrán ver claramente pequeños artrópodos que se mueven rápidamente. Solo después de confirmar el diagnóstico se prescribe el tratamiento.

Como ya se ha mencionado anteriormente, a diferencia de los perros, la otodectosis en los gatos a menudo puede cursar de forma latente o esporádica. Los gatos son más susceptibles al parásito que los perros, por lo que la inflamación en sus oídos comienza más rápido y es más intensa.
Debido a esta reacción agresiva del organismo, el foco de parasitación del ácaro en los oídos se atenúa: en el canal auditivo quedan algunos parásitos que se reproducen lentamente y no causan un daño significativo al animal. Este estado puede durar hasta seis meses, hasta que se den las condiciones favorables para la población del ácaro. Entonces el parásito comenzará a aumentar rápidamente su número, pero la intensa reacción inmunológica en los oídos del animal volverá a ralentizar el crecimiento y desarrollo de la población.
Volverá un período de calma en el que el gato será solo portador del parásito (el ácaro puede considerarse su comensal). Durante este intervalo de tiempo, la salud del gato no corre peligro, sin embargo, es portador del parásito, que infecta a otros animales. El gato también propagará los parásitos por la casa; en consecuencia, puede transmitir los ácaros del oído a los humanos. Precisamente por esto es muy importante revisar a la mascota de forma correcta y regular, incluso si, aparentemente, todo está bien con su salud.
Fuentes de contagio
Los gatos suelen infectarse durante el contacto directo con animales que padecen sarna del oído. Como ya se ha señalado, la enfermedad no tiene una estacionalidad específica, pero el pico de contagio se produce en el período primavera-verano, cuando las mascotas salen activamente al exterior.
El contacto y los olfateos son suficientes para el contagio. En este corto período de tiempo, el ácaro puede pasar de un animal enfermo a uno sano. Los gatos se infectan durante los «juegos de apareamiento» primaverales, las peleas por territorio o el apareamiento con hembras enfermas.

Los gatitos adquieren los parásitos de su madre durante la lactancia y el acicalamiento.
Con mayor frecuencia, los gatos domésticos se infestan a través de carnívoros callejeros. Entre los gatos, la enfermedad es altamente contagiosa.
Dato interesante
Siempre existe la posibilidad de infección por ácaros del oído a través de moscas y pulgas, que no son sus vectores específicos, pero pueden transportar mecánicamente el parásito de un animal enfermo a uno sano.
La infestación también se produce a través de objetos que usa el gato (alfombrillas, cuencos, juguetes), así como de medios de transporte (por ejemplo, jaulas). A veces, los parásitos se transportan en la ropa del dueño que ha estado en contacto con un animal enfermo.
Cómo deshacerse del parásito
Antes de comenzar a tratar a un gato contra el ácaro del oído, es muy recomendable consultar este tema con un veterinario. El especialista, tras los análisis correspondientes, confirmará el diagnóstico y prescribirá un tratamiento cualificado que se puede realizar en casa. No es recomendable confiar únicamente en remedios caseros, ya que su eficacia es incomparablemente menor que la de los medicamentos modernos contra la otodectosis.
Lo primero en lo que siempre se centran los esfuerzos al tratar la otodectosis es en aliviar los síntomas desagradables que la acompañan. Inicialmente, es necesario reducir la inflamación y aliviar el picor, que causan un sufrimiento considerable a la mascota. Para ello, se debe limpiar el pabellón auricular de las secreciones.

La limpieza correcta se realiza según el siguiente algoritmo:
- Inmovilizamos al gato y elegimos una posición cómoda, como para la inspección;
- Vertemos en el oído afectado un producto ablandador; lo mejor es usar una loción para limpiar los oídos (no se recomienda usar agua oxigenada para este fin, ya que puede causar irritación adicional y, en casos raros, crear una presión excesiva en el oído);
- Esperamos un par de minutos y comenzamos a masajear suavemente la oreja del animal para que todas las costras y escamas se desprendan de la piel (se pueden limpiar las orejas con dos dedos, sin presionar demasiado el pabellón auricular para no causar dolor al gato);
- Retiramos el exceso de líquido y la masa blanda con un hisopo o disco de algodón (no se deben usar bastoncillos para los oídos, ya que de todos modos es imposible limpiar todos los ácaros del oído con ellos, pero es muy realista dañar el tímpano).

Después de esta limpieza del oído, se puede proceder directamente al tratamiento farmacológico. Si no se limpia previamente el conducto auditivo, es posible que el medicamento, debido a las secreciones acumuladas, no alcance el foco de reproducción del parásito y el tratamiento resulte poco eficaz.
La otodectosis se puede curar con varios acaricidas de acción por contacto. Se presentan en forma de ungüentos, aerosoles y gotas.
El tratamiento se realiza siguiendo estrictamente las instrucciones de uso del producto elegido. A menudo, son suficientes dos aplicaciones con un intervalo de 5 a 6 días.
Nota
El tratamiento de los gatos debe realizarse de forma minuciosa y no se debe precipitar su suspensión, ya que el ácaro del oído puede atravesar un período de latencia. En ese momento, la cantidad de parásitos disminuye hasta el punto de no presentar los síntomas típicos de la otodectosis, pero esto no significa que el parásito se haya eliminado por completo. Para librar completamente a su mascota de los parásitos, puede ser necesario realizar varios tratamientos del conducto auditivo.
Medicamentos para tratar la otodectosis en gatos
Hoy en día, existe una gran cantidad de medicamentos destinados a combatir la otodectosis y otras acariosis en animales domésticos.
A continuación, se enumeran algunos de los mejores productos para tratar la sarna del oído en gatos, que han demostrado su eficacia en la práctica y han sido probados por el tiempo:
- Pomada de aversectina: es un medicamento de contacto que, además del principio activo (aversectina), contiene glicerina, que suaviza la piel y reduce el picor. La pomada tiene una consistencia espesa y un olor específico, recubre bien la piel y crea una película protectora. Para la sarna del oído, se aplica la pomada en ambos oídos después de una limpieza previa, y luego se masajea el pabellón auditivo para una mejor penetración del medicamento. Use el medicamento estrictamente de acuerdo con las instrucciones. Dependiendo de la intensidad de la enfermedad, aplique la pomada de 2 a 5 veces con intervalos de una semana. En caso de una infestación grave, se puede aplicar cada dos días. No se recomienda usar el medicamento en gatos debilitados o gestantes;

- Gotas óticas Bars: según numerosas opiniones, se consideran uno de los mejores medicamentos para combatir la otodectosis en gatos (no confundir con las gotas Bars contra pulgas y garrapatas, que se aplican en la cruz). Contienen componentes con acción antimicrobiana y antiinflamatoria. Se aplican en el oído con un cuentagotas, de 2 a 3 gotas (es necesario tratar ambos oídos, incluso si solo uno está visiblemente afectado);

- Amit: son gotas ampliamente utilizadas para tratar la sarna del oído tanto en gatos como en perros. El medicamento no se absorbe en la sangre, actúa localmente en el foco de reproducción de los parásitos. Tiene propiedades antiinflamatorias y favorece la rápida cicatrización de los tejidos. El medicamento se aplica de 2 a 3 gotas en cada oído. Existe una contraindicación especial: no se recomienda usar Amit como medida preventiva;

- Anandin plus: son gotas óticas de acción por contacto. El principio activo inmoviliza a los ácaros, paralizándolos, y al cabo de un tiempo los parásitos mueren. El medicamento tiene propiedades inmunomoduladoras y antiinflamatorias. Se receta tanto con fines terapéuticos como preventivos. Las gotas se introducen en cada oído y el procedimiento se repite después de una semana.

Estos medicamentos se utilizan para el tratamiento local de la sarna localizada en el conducto auditivo. Sin embargo, en caso de una infestación severa, los ácaros del oído pueden diseminarse por todo el cuerpo y caerse en la vivienda sobre alfombras y muebles.
Se encuentra una cantidad especialmente alta de ácaros en la zona de la pelvis y la cola del gato, lo que se explica por la costumbre del animal de dormir enroscado. Para limpiar el cuerpo de la mascota de parásitos, son adecuados los champús y aerosoles acaricidas. Es necesario tratar a todos los animales de la casa para evitar una mayor propagación del ácaro del oído.
Cómo evitar el contagio
La mejor protección contra el ácaro del oído es la prevención. En primer lugar, es necesario limitar el contacto de las mascotas con sus congéneres callejeros.
Es importante cumplir dos reglas básicas de higiene:
- Lavar al gato regularmente;
- Realizar una revisión del pabellón auricular 2 veces al mes para detectar a tiempo los signos de infestación y así prevenir el desarrollo de consecuencias graves.
Además de la higiene personal de la mascota, durante la enfermedad es necesario realizar un tratamiento en la vivienda, ya que el ácaro del oído se dispersa por toda la superficie de la casa y permanece viable durante un período de hasta una semana.
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